¿Qué vínculo se ha creado con nuestra gestante?

07.01.2016 21:39

¿Qué vínculo se ha creado con nuestra gestante? 

Como ya hemos mencionado en alguna ocasión, des de el primer momento con nuestra gestante definitiva a quien llamamos L.A. para preservar su intimidad, tuvimos un feeling indescriptible, rápidamente nos pusimos de acuerdo en todos y cada uno de los puntos que debíamos acordar para que quedara constancia en el contrato legal que se iba a redactar. Ya en la primera conversación que mantuvimos a través de Skype pudimos comprobar que nuestros deseos, objetivos y sobretodo manera de ver la vida iba muy acorde con ella. Se trata de una persona con una sensibilidad enorme, tiene un gran corazón.

En la primera conversación y después de las presentaciones, para que veáis un poquito de que se habla con ellas, cada parte explicó en qué punto estaba y que era lo que quería, siempre haciendo skype a tres bandas, contando con la presencia de un representante de la agencia que nos asesoraba. En nuestro caso, le contamos nuestra historia hasta el momento y motivo por el cual no podíamos tener a nuestro bebé de una manera natural; todos vosotros ya conocéis nuestra historia así que no voy a alargarme en repetir todo. Sí quiero detenerme en lo que nos contó ella.

L.A. nos explicó que tenía en eso momento 26 años, ya tiene dos hijos, un niño y una niña. Para ella ser mamá había sido lo más grande del mundo y como tenía facilidad para tener buenos embarazos y partos quería ayudar a una pareja a hacer su sueño realidad. Nos contó que evidentemente el tema económico era una parte que a ella le ayudaría en su vida personal, pero teniendo en cuenta la remuneración que reciben, esta compensación no le solucionaba la vida, sólo la ayudaría en un corto espacio de tiempo, un año o tal vez dos si apuramos mucho. Así que su prioridad era ayudar a alguien a formar su propia familia. También quiso aclararnos que tenía claro que el bebé o bebés que iba a gestar no era sus hijos y por ello estaba dispuesta a acatar cualquier requerimiento que quisiéramos hacerle al respecto de hábitos de vida, estilos de comida, entre otras cosas que pudiéramos aportar; a lo que nosotros sin dudar le contestamos que entendíamos que ella tenía su propia vida y siempre y cuando nuestros bebés estuvieran bien cuidados y ella hiciera caso a todo consejo que le diera el médico, no íbamos a exigirle nada más. Por último nos explicó un poco su día a día y su situación familiar y nos aclaró que ella estaba dispuesta a transferirse dos embriones pero no más y si por consejo médico hubiera que sacar a uno de los bebés, provocando un aborto parcial o total en su caso lo haría, pero en ningún caso estaba dispuesta a practicar aborto para reducir bebés a no ser que el embarazo fuera de riesgo.  AH! I además nos dejó claro, que quería que participáramos de las visitas médicas y ecografías, eran nuestros bebés y ella quería que viviéramos todo, sin perder detalle. Ella se comprometía, aunque no tenía ninguna obligación de hacerlo, a que sí se confirmaba el embarazo, cada vez que tuviera visita médica nos llamaría por Skype y veríamos todo en directo. POR SUPUESTO NOS EMOCIONÓ! Era una chica perfecta y además hablaba español, no podíamos pedir más.

Finalmente nosotros le contamos que nuestro plan era implantar dos embriones, dada nuestra experiencia no podíamos permitirnos más errores y que por supuesto aunque no podíamos viajar durante el embarazo porque nuestra situación económica no lo permitía, sí queríamos acompañarla en todo momento para que no sintiera sola e íbamos a estar disponibles vía Skype o teléfono siempre que lo necesitara pese a la diferencia horaria. Además, quisimos preguntarle para que así constara en el contrato si podíamos estar presentes en el momento del parto, en lo que ella no dudó en responder: “Por supuesto, pero con una condición, no quiero cámaras de fotos ni video en ese momento, y el papa deberá quedarse en mi cabeza, no quiero que mire más abajo, pero la mamá si lo desea podrá ver el momento en que nazcan”.

Sus respuestas, su sensibilidad y su cariño al hablar de todo nos hicieron confirmar en ese momento que queríamos que ella fuera quien gestara a nuestros bebés, a lo que ella aceptó y nos escogió como su pareja de españoles a quien iba a conceder el sueño de crear su propia familia si todo iba bien.

Como iréis viendo en próximos artículos, aunque en el primer momento hubo mucho feeling, nunca pudimos imaginar que el vínculo que se iba a crear sería tan estrecho durante todo el embarazo. Os iré contando como transcurrieron las semanas y los meses, pero os anticipo, que hoy pasados 8 meses del nacimiento de nuestros bebés seguimos estando en contacto.