Segundo trimestre de embarazo... ¿niño o niña?

02.02.2016 20:06

A partir de la semana 12 de embarazo, pasadas las semanas de más riesgo según nos han contado siempre, todo fue un poquito más llevadero, que no quiero decir fácil. La distancia, aunque L.A. nos hacía vivir cada segundo de su embarazo, se hizo dura. 

Ahora por fin, empezamos a dar la buena notícia a todos los amigos y familiares a los que hasta el momento habíamos querido mantener al margen por los miedo comentados. Esta vez queríamos compartir la ilusión y enorme alegría que nos producía saber que esperábamos a nuestros pequeños. 

Debo decir que hacía tanto tiempo que perseguíamos este sueño que nos sentimos respaldados por todo el mundo y todos querían compartir esta alegría con con nosotros. 

Recuerdo con especial cariño una noche de viernes, cuando nuestra gestante ya se encontraba en la semana 16 de embarazo. Os cuento, hasta el momento, aunque nos hacía mucha ilusión saber el sexo de los bebés, no había sido posible verlo, no se dejaban, ya sabéis como son estas cosas. Pero ese viernes a las 00.00 de la noche, me encontraba en casa de mis padres, acompañada por ellos para asistir en directo y por primera vez para ellos y mi hermano a una ecografía en directo e intentar saber el sexo de los peques. Ese día mi marido no pudo asistir en directo, esta involucrado en el baloncesto del pueblo donde vivimos , era entrenador de un equipo y debía cumplir con su horario de habitual. Así que esperando a que sonara el SKYPE, como ya de costumbre, con los nervios a flor de piel delante del ordenador. ¡Por fin sonó! Ahora sí, L.A. ya se encontraba en la camilla esperando al médico. Éste empezó a hacer su chequeo habitual y a mover aquel aparatito para poder ver y oír los latidos de cada uno de los bebés a través de la ecografía. De repente, se detiene en uno de ellos, el BEBÉ A, como  le llamaban para distinguirle y nos dice: "¿Quieren saber si es niño o niña?", por supuesto, estabámos mis padres y mi hermano delante del ordenador muy emocionados, y por fin nos dice: "BEBÉ A es un niño", se dirige a ver al BEBË B y se repite la misma situación y la misma respuesta, esperábamos a dos niños!!!!!! GENIAL! Estallamos todos en una tremenda emoción y cuando finalizó la llamada en la que nos confirmaban que todo seguía adelante con naturalidad, llamé rapidamente a mi marido para comunicarle la notícia. Estábamos encantados.A menudo, habíamos pensado que la perfección sería tener la parejita, como se suele decir, pero no cambio ese momento por nada del mundo, miro atrás y lo vivimos de una forma tan especial, saber el sexo era como acercarnos un poquito más a la realidad, no era un sueño, ahora sí estaba sucediendo por fin, todo iba bien y en pocos meses nuestra mayor ilusión ser habría cumpliodo. Ahora que los tengo en mis brazos son los niños de mis ojos, los adoro. 

A partir de este momento, empezaron como podéis imaginar las primeras conjeturas sobre que nombre que les íbamos a poner y también empezamos a mirar las primera cositas: ropa, cunas, moisés, ... y un largo etcétera de utensilios para bebés que hasta entonces desconocíamos, se nos abría un nuevo universo al que estábamos encantados de acceder.